La Unión Argentina de Salud (UAS) valora especialmente que la problemática del sistema sanitario argentino haya sido incorporada a la agenda legislativa como una cuestión de interés público y de responsabilidad del Estado.
La reciente presentación del proyecto de ley “Reforma para la Sostenibilidad y Fortalecimiento Prestacional del Sistema de Salud” constituye un avance concreto en la búsqueda de soluciones para un sector que enfrenta desde hace décadas problemas de financiamiento, endeudamiento crónico y crecientes dificultades para sostener su capacidad asistencial.
La iniciativa propone herramientas destinadas a regularizar obligaciones fiscales y de la seguridad social, establecer un marco tributario más razonable y compatible con el carácter esencial de la actividad sanitaria, preservar las fuentes de trabajo y generar condiciones de previsibilidad para sostener la inversión, la calidad y la continuidad de las prestaciones.
La salud es una responsabilidad indelegable del Estado y un bien social esencial. En ese marco, el sector privado, que participa de manera decisiva en la atención sanitaria de la población argentina, cumple una función estratégica y complementaria de enorme relevancia social. Su sostenibilidad no puede interpretarse únicamente como una cuestión sectorial, sino como una condición indispensable para garantizar el acceso de la población a los servicios de salud.
Asimismo, es loable destacar especialmente la confluencia de legisladores de distintos espacios políticos, tanto del oficialismo como de la oposición, en la elaboración de una propuesta orientada a abordar un problema estructural de interés nacional. La búsqueda de consensos en torno a la salud constituye una señal valiosa y necesaria para el futuro del sistema.
Como todo proyecto legislativo, esta iniciativa podrá ser enriquecida durante el debate parlamentario. Sin embargo, más que un proyecto importante, la UAS entiende que se trata de una herramienta indispensable para comenzar a resolver una crisis que se ha profundizado durante décadas y cuya postergación ya no admite demoras.
La Argentina enfrenta hoy una oportunidad única e histórica para alcanzar los acuerdos necesarios que permitan reconstruir las bases de sustentabilidad del sistema sanitario. Después de décadas de diagnósticos coincidentes, reclamos reiterados y soluciones parciales, existe la posibilidad concreta de avanzar en una respuesta integral para un problema que durante años pareció imposible de resolver.
La historia suele reconocer a quienes fueron capaces de construir consensos frente a los desafíos más complejos. Los actuales responsables de la conducción institucional del país tienen la posibilidad de ser recordados como quienes lograron articular los acuerdos necesarios para preservar y fortalecer uno de los pilares fundamentales de la sociedad argentina. Si prevalece la responsabilidad, el diálogo y el sentido común, será posible alcanzar un equilibrio que garantice la continuidad de la atención médica, preserve miles de puestos de trabajo y evite que cientos de instituciones prestadoras vean comprometida su supervivencia.
“La sostenibilidad del sistema sanitario debe convertirse definitivamente en una política de Estado. Este proyecto representa una oportunidad única e histórica para resolver una crisis estructural que afecta a millones de argentinos y cuya postergación ya no admite más demoras. Aprovecharla significará garantizar la atención de siete de cada diez argentinos, proteger una red asistencial construida durante generaciones y demostrar que, aun frente a los desafíos más complejos, es posible alcanzar consensos duraderos en favor del bien común. Dejarla pasar implicaría desaprovechar una ocasión extraordinaria que difícilmente vuelva a repetirse con las mismas condiciones de madurez, consenso y voluntad política”.