La Unión Argentina de Salud – UAS acerca propuestas técnicas con un espíritu claro: que la reforma laboral sea una herramienta para fortalecer derechos, reducir abusos y sostener el sistema de salud que todos compartimos.
Desde la Unión Argentina de Salud – UAS valoramos que este debate haya llegado finalmente al Congreso. El Proyecto de Ley de Modernización Laboral constituye una herramienta para corregir un modelo que no ha funcionado y que dejó a trabajadores y empleadores atrapados en un esquema que no da respuestas.
En nuestro país enfrentamos un problema que afecta a todos por igual, incluso más allá del sistema de salud: la precarización laboral y la falta de empleo formal significan millones de personas sin obra social, sin aportes y sin protección real. Este factor también debilita a toda la economía: desalienta inversiones, frena la creación de empleo y genera un mercado laboral que no ofrece previsibilidad ni oportunidades reales de crecimiento.
En este marco, y con una vocación permanente de articulación, creemos que una reforma laboral bien diseñada representa la oportunidad para adaptarlas reglas del trabajo, modernizar el sistema productivo y construir un mercado laboral más transparente, dinámico y equilibrado.
Como parte del entramado sanitario, desde la UAS acercamos propuestas que buscan mejorar el proyecto sin perder de vista su impacto en toda la economía:
- Que las multas se destinen a los organismos realmente perjudicados, evitando efectos colaterales sobre los trabajadores.
- Que las indemnizaciones puedan pagarse en cuotas mensuales, permitiendo que las empresas -especialmente las pequeñas y medianas- puedan cumplir sin quebrar y sin dejar a nadie sin cobrar.
- Que los créditos laborales se actualicen según la pérdida de valor del dinero, garantizando que el trabajador reciba lo que le corresponde.
Estas propuestas apuntan a algo simple y necesario: reglas claras, previsibles y justas para todos.
En Argentina necesitamos un marco laboral que cuide a quienes trabajan y dé previsibilidad a quienes generan empleo. No se trata de flexibilizar, sino de modernizar, ordenar y proteger. Porque cuando el trabajo se fortalece, el sistema de salud también. Y cuando ambos funcionan, gana toda la sociedad.